Estoy en aquel rincón frente al parque, donde todo comenzó y terminó a su vez, me senté en las mesas de al fondo, pedí ese té morado, que por cierto ya no recordaba su sabor y empecé a escribir. El día de hoy no estaba en mis planes, pero ya que estoy aquí me permití recordar; a veces te pienso, ya no con recelo sino con alivio, por eso creo que puedo permitirme cavilar, porque nada es como lo dejamos ni como lo soltamos, lo de alrededor se encuentra en remodelación, al igual nosotros lo estuvimos, todo cambió para bien, ¿No te lo parece?
Ya no tengo una cafetería favorita, pero de vez en cuando frecuento las de esa época para leer o escribir, mi té favorito ahora es el negro con un poco de jarabe y cuando estoy triste el té chai con leche de soya me levanta el ánimo, cambie el vino de California por el español y me fui hasta Madrid para probarlo, caminé mucho de noche en París y no me dio jet lag, ventajas de las guardias nocturnas supongo. Manejo todos los días grandes distancias y le perdí el miedo a la velocidad, aunque sigo sin saber estacionarme, descubrí que me encanta que me regalen rosas pero los girasoles siguen siendo mis flores favoritas, mi pelo nunca esta tan largo después de donarlo y me encanta mi nueva sonrisa; mi familia sigue igual de divertida y hasta nos vamos de viaje juntos, ya no me da miedo decir que odio las actividades al aire libre y cuando algo me molesta no me lo callo; me volví un poco más rebelde y aún así soy de los mejores promedios de mi generación. ¿Recuerdas que odiaba usar lentes? Por fin me voy a operar la vista, el miedo es mucho, pero mi vanidad sigue siendo más grande que todo. Mis nuevas amistades son un lujo y el amor me sobra con la mucha atención que me presta todos los días, me ve como si fuera el mejor regalo que ha recibido en años; viví en una de las ciudades más frías del país con todo y que es mi clima menos preferido, me como al menos la mitad de una rebanada de pastel en los cumpleaños y obvio el día que nací sigue siendo mi favorito del año. Muchas cosas cambiaron, otras no tanto, aún me gusta escribirle al pasado pero no quedarme en él; aprecio todo este mar de arte en el que nos hemos convertido, creo que nunca hubiéramos vivido tanto de no haberlo soltado todo, aquel día de otoño que te fuiste, se convirtió en mi eterna primavera, que dicha vivir en ella.
“Todo en la vida tiene su porqué, pero sólo se conoce cuando miras hacia atrás”.
