La historia de amor que nadie nos contó.

Llegaste en primavera, justo para que floreciera con todo lo que me faltaba, fuiste el primer amor que llegó así, con todo lo que se tenía por ofrecer, poniendo sus cartas sobre la mesa, abriendo los brazos y sonriendo en exceso, queriendo fingir demasiado de lo que sentías, pero la verdad es que todo lo sabía, estaba al tanto de por cual pasillo me esperabas, de que observabas si entraba o no a clases, de si leías mis poemas y que te fijabas en cada mueca que hacía, ¿Qué ironía no? Todo terminó tan rápido como empezó, siento como si cerrara los ojos la primera vez que me besaste y los abriera cuando nos despedimos. Para comenzar no he llorado más que lo necesario, creo que esa es la primera señal de que todo estuvo demasiado bien, desde el principio hasta el final, desde tu llegada hasta tu partida, pero eso no implica que no me deba de doler ¿Verdad? Nos quedamos con demasiadas cosas en la lista, series a medias, lugares a los que juramos regresar, viajes y sueños, todo se esfumó de la noche a la mañana, tú explicas que desde hace meses, pero para mí es como si te hubieran hechizado para que dejaras de quererme. Es la primera vez que no hay rencor entre las coartadas del corazón, la verdad fuiste un poco egoísta, jamás volteaste a ver cuanto me dolía, pero también reconozco que probablemente no había otra forma de salvarte, de salvarnos, sino te ibas, la mayoría dicen que mientes, que nadie deja de querer por mucho que uno no se sienta bien, cómo último acto de amor, decido creerte, aunque todos digan lo contrario, al final si resulta ser cierto, puede ser que me duela un poco el corazón, pero no la conciencia. Esta es la historia de amor que nadie me contó, el amor que llega a tu vida para hacer que te ames, que crezcas, que sueñes, que creas, que vivas, es el amor al que todos los colores le sientan bien, el amor que cuando se hace oscuro prende la luz, el amor que seca tus lágrimas, el que te da paz, el que no te hace dudar, el amor con el que siempre conectas, pero que aún así, no es para ti, nadie nos cuenta que existen este tipo de amores donde nunca se acaba lo que sientes pero simplemente sabes que tienes que soltar. Siempre seremos de nosotros, no importa el tiempo, ni el lugar, perteneceremos aunque no estemos juntos, nos llegó el final pero nunca un adiós.

“Sólo la vida puede acabar con el amor, la muerte nunca”.

https://www.youtube.com/watch?v=tollGa3S0o8

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