Querida alma, me gustaría decir perdida porque realmente es así como nos sentimos, pero creo que en realidad estamos mucho más cerca de encontrarnos de lo que creemos, todo el tiempo nos perdemos, aún cuando creíste haber encontrado el camino, ahí es cuando más se siente ese hueco en el pecho de preguntarnos si estamos tomando la decisión correcta. Me gustaría cambiar el término “perdida” por el de “en busca de nuestro camino”, porque eso es lo que realmente está pasando, no estamos perdidas. Date un momento para poner tu mundo en pausa aunque todo lo demás siga girando, deja de compararte con los demás, no pongas como ejemplo al que está enfrente aun cuando es muy válido tener aspiraciones, tienes que saber que no siempre vas a poder resolver todo y es muy oportuno que para muchas de las cosas el control no esté en nuestras manos. Aquí no hay decisiones correctas o incorrectas, simplemente tomadas, muchas valdrán la pena aunque duelan, otras puede que no tanto pero te voy a contar un secreto, todas son reversibles, siempre se puede volver a empezar y ¿Sabes qué? No pasa absolutamente nada, no te recrimines por ello, hubo un tiempo en que todo tuvo que haber pasado exactamente como paso para fueras tú quién está hoy aquí, puedes reinventarte las veces que sea necesario. Yo también soy un alma en busca de su camino o más bien de un destino, me esfuerzo todos los días pero no siempre me salen bien las cosas, tengo miedo de tomar decisiones, en ocasiones no suelto el pasado, a menudo miro hacia atrás, le tengo ansiedad a mi futuro, lloró con frecuencia pero no dejo de sentirme orgullosa, aprendí a guardarme las cosas verdaderamente importantes para los míos pero a compartirme en pedazos con el mundo, y así es, simplemente hay cosas que te elijen todos los días, sólo nos falta vivir más en el presente, agradecer lo que llega y lo que se va. Tal vez no sabemos donde queremos estar el día de mañana, pero sabemos que hoy luchamos por encontrar un mañana y te voy a compartir algo que escuché por ahí, a veces no te toca aprender lo que quieres sino lo que necesitas.
“A la persona que un día fui, gracias, no estaría aquí sino fuera por ti”.
