Manos frías que queman.

La lluvia empieza por colarse a través de la ventana entreabierta, parece que al cielo le dieron ganas de llorar por todos los que queremos hacerlo, de repente hay muchas mareas altas, tantas, que en ocasiones el agua salada sale por los ojos en forma de lágrimas, y en un abrir y cerrar de ojos se enlazan un sinfín de emociones que no paran. Me gusta pensar que todos conectamos con todos, que tenemos ese poder de quedarnos en la vida de las personas para siempre, estemos o no estemos con ellas, incluso cuando muchas se han ido para no volver, me gusta imaginar que dejamos huellas interminables, llenas de fe en quienes nos rodean, en quienes nos aman, en nuestro presente con alegría pero también en nuestra tristeza, en quienes se fueron e hirieron, en quienes no valoramos y en quienes no supimos despedirnos ni decir adiós o un hasta luego. Me gusta creer que soy y ocupo un lugar en la vida de todos los que compartimos grandes caminos y pequeñas palabras, unas cuantas bienvenidas y otras muchas despedidas, me gusta saber que me quedo incluso cuando me he ido. Mis manos frías se queman por esas metamorfosis no tan lineales que acompañan mi vida desde que decidí quererme por encima de todo lo que no pude cambiar, pensar, callar o hablar. Nadie nos enseña que este proceso de amarnos no es recto, que las inseguridades no desaparecen y que podemos cambiar y reinventarnos tanto como sea posible y nada de eso indica que no vas por el camino correcto, nadie nos enseña la paciencia, la descubres con el tiempo, nadie te dice como expresarte hasta que en ocasiones sales lastimado y también lastimas, nadie nos dice como cambiar hasta que lo crees necesario, nadie sabe cómo pedir las cosas que quieres hasta que simplemente entiendes que hay cosas que es mejor no pedir, te llegan, nadie nos enseña a creer en nosotros mismos hasta que es el único camino que nos queda. Nadie nos enseña que confiar es aprender a limpiar las heridas y que sólo así podemos volver a empezar.

“Mucho antes de estar contenta debo estar conmigo”.

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