Deshojando margaritas.

Cada letra que se iba entrelazando y creando poesía, cada cielo tan claro como el mar, cada canción que irradiaba baile y canto, cada luna llena puesta en su esplendor, todas las rosas rojas en primavera, las puestas de sol al final de la plaza principal y comer tu helado favorito tanta veces como fuera posible, eso creía yo que era el amor, todas esas cosas que provocaban felicidad y que no te lastimaban, todo mundo creyó antes de enamorarse que eso era el amor, algo bonito, pasional e interminable, pero el amor es realmente sólo una parte de eso. Para cuando el invierno estaba por salir por la ventana y la primavera llegaba con ramos de flores tocando el timbre, era cuando más tu voz retumbaba en mi cabeza, soñaba con lo lejos que estabas pero lo cerca que te tenía, el motivo por el que seguíamos conectando era una incógnita de días sin duelos, porque efectivamente ya no dolías pero quería tenerte, porque en tiempos de penumbra se me olvida que era quererme. Te idealicé en múltiples veranos sin termino y rogaba porque regresaras como en las películas de los años veinte, te esperé, me cansé, me perdí y me encontré entre las mil olas de un atardecer sin fondo, y cuando por fin te tuve, descubrí que el amor no es así. Tu huías del lugar al que yo me moría por regresar, abandonabas sueños por otros mientras yo iba tejiendo los pedazos rotos, nos dimos cuenta de que no podemos dormir abrazados pero inconscientemente nuestras manos se buscan, te dejaba decir mi nombre completo a cambio de besos y encontré que tu último tatuaje no combinaba con el primero, no sé si fuiste tú, ¿yo?, o fuimos ambos en otro tiempo y en otra versión de nosotros mismos, tal vez fuimos mucho que no supimos que hacer con tanto, pero en definitiva algo que no pude ignorar, es que no siempre conexión es amor. El amor, son todas las cosas bonitas de la vida más todo lo contrario, no es cuidar que la copa que va llena con champagne no se tire, sino tomártela de fondo sin miedo a que tropieces después, amor es que se acuerden como te gusta el café, pero también son las veces que el café se derrama, maldices y tienes que volver a preparar uno nuevo, amor son los días nublados, con lluvia y trueno, es el mal humor y los días de calor insoportable, lo oscuro de la noche, las pesadillas que no dejar dormir, es el tráfico y los días en que te fue mal en el trabajo, amor es comer el postre que no te gusta, los días que no te arreglas, el amor es dejar ir. No todos los días son buenos pero no quiere decir que el amor no exista, es una mezcla de cosas que amas y odias al mismo tiempo, porque amor es paciencia, es libertad, es no limitarte jamás y no limitar al otro, pero al final de cuentas creo que amor es decisión, decides aceptar, decides cambiar, perdonar, avanzar, decides poner lo bueno sobre lo malo en base a ti y a las personas que quieres contigo, amor no es deshojar margaritas todo el tiempo, es luchar porque no se marchiten.

“Hay que amar hasta en la guerra”.

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