Corazón de Enero a Diciembre.

Querido Enero: Que brutal vamos comenzando el año. Que triunfal fue mi entrada al ingresar en aquel lugar, estrellándose mi corazón contra el suelo, mi compañero de vida se me va y yo no supe retenerlo. Entre la oscuridad de mi alcoba sólo quedan tus recuerdos, tus promesas, tus besos y abrazos, ¡Ah! Y el oso de peluche que me regalaste ¿Qué tendré que hacer con él? Adiós amor mío, ojalá disfrutes de las banalidades de la vida mientras yo voy tomando fuerza de voluntad porque sé que volverás, te lo puedo jurar.

Querido Febrero: Es hora de desempolvar el alma, de sacar la falda amarilla del fondo del armario y probar el nuevo labial color uva que he comprado, es hora de dedicarme tiempo, de quererme y de aprender, de viajar, de conquistar, de observar, de sentir, todo por mí y para mí y bueno para quién lo quiera compartir conmigo también, es bienvenido. Es hora de romper todos los miedos y paradigmas del mundo, es momento de recordarme quién soy, a dónde voy y de dónde vengo. Bienvenido nuevo tatuaje a mi costado izquierdo, viviremos muchas cosas juntos, la tinta es perfecta, pareciera que una máquina de escribir pasó sus teclas por mi piel, estoy fascinada.

Querido Marzo: Vamos a tomar un viaje alterno estos días en lugar de ir a nuestro hogar, mamá, papá y mona lo entienden, la maleta está ya casi lista y mis emociones van a flor de piel, mi roomie será nuestra guía y nos vamos a divertir mucho. Todo en aquel lugar es precioso, existe tanta naturaleza y tanta paz que mi alma no se cansa de maravillarse con todo lo que Dios ha creado, mi compañía es perfecta y todo es tan lindo que estoy segura de querer volver. Mis pies ya se han cansado, es hora de ir a casa. Una vez con los pies puestos en mi familia todo está más claro, la cirugía es mañana y estoy un poco nerviosa. Por la madrugada el dolor no me deja dormir, esto duele mucho y no hago otra cosa que llorar y llorar, hasta que mamá abre la puerta con el medicamento en las manos, me seca las lágrimas y me da un abrazo y por unas cuantas horas todo desaparece.

Querido Abril: Estoy demasiado emocionada que no sé por dónde empezar, tengo mucha poesía por compartir. Las frases que todos crearon a cerca de mí son estupendas, pedir esto fue una de las más grandes ideas que he tenido en la vida, todos se expresan tan bonito de mí, todos tienen ideas y conceptos diferentes de mi persona pero todos concluyen que soy tan única y especial que me hacen sentir cada vez más viva y quererle poner más pasión a todo lo que hago. Estoy leyendo la última frase y literal estoy llorando. 30 de abril 8.00 am, las sorpresas ya empezaron y no puedo contener la emoción, el vestido es precioso, los regalos son increíbles, los globos están perfectos y los tacones combinan con mi maquillaje. Estoy cumpliendo dos décadas de mi vida y aún no me la creo, cuando voy entrando la mayoría de los invitados ya me están esperando, siento tanto amor que no puedo con él. Gracias a todos por hacerme pasar uno de los mejores cumpleaños en la historia de los cumpleaños. Los amo con toda mi alma. PD. Mamá me hizo darle una mordida al pastel.

Querido Mayo: Este es el primer día de las madres que no pasaremos con mamá, ella lo entiende pero aún así me hace mucha falta. Ni ella ni nadie sabe que aún existen días en que me siento tan sola, los cuadros de depresión aún no desaparecen por completo y me pregunto si cada día que pasa me iré a acostumbrando a esta independencia. Tal vez es sólo tiempo, un poco más de tiempo.

Querido Junio: El semestre ya está por terminar y es prácticamente oficial que ya no me quedan fuerzas, mi cerebro ya no carbura y cada día siento más presión. Acabo de terminar dos años de mi carrera y sigo sin entender como el tiempo pasa tan rápido. Sino tomo mi maleta y salgo volando ahora mismo explotaré. La carretera se me hace tan pesada pero por fin lo consigo. Hola hogar, no tienes una idea cuanto te extrañé.

Querido Julio: La carretera es preciosa, los árboles en la cima me encantan y no puedo dejar de admirar el paisaje. A mona le molestan las curvas en la carretera y me dice que estoy loca porque casi me salgo por la ventana pero yo voy muy divertida. Cuando llegamos el lugar es precioso, es un tipo de casa al estilo hindú, las columnas son enormes, de hecho todo es enorme, hasta la cama, el espejo y la alfombra. En el centro se acaba de colocar la feria de las nieves y antes de que mona me regañe ya me fui a formar por las muestras. ¡Están deliciosas! Mi nueva fascinación se llama helado de garambullo, neta tienen que probarla.

Querido Agosto: Las guardias en el hospital me encantan pero cada día me canso más, fácil diario llegan tres niños llorando por fracturas o suturas. La sutura más difícil de mi vida, el niño aventó zapatos, las sábanas, las tijeras, llegamos como tres doctores y de todos no se hacía uno. Ya me acordé porque no me gustan los niños. Amo mi trabajo, me gusta mucho lo que hago pero en serio los niños me desesperan mucho. Mejor ya me voy a mi guardia, el hospital está increíble y mis compañeros son geniales, los voy a extrañar.

Querido Septiembre: ¿Ya casi son vacaciones? No verdad 😦 creo que si prefiero estar aguantando niños que estar estudiando, ya me acorde jaja. Para que llevamos nutrición, sabían que ya sé hacer una dieta completa para quién sea y no voy a ser nutrióloga. Esta doctora me estresa. No sé si es la doctora o es la situación de que llevo una semana con fiebre, náuseas y vómitos. Punto. ¿Pueden creer que me gritó? Creo que ahora si lo hice enojar. Cuando ya se pierde el respeto, se pierde todo. Do, re, mi y tú.

Querido Octubre: Las guardias en el psiquiátrico son increíbles pero si me dan un poco de miedo. Ahora entiendo CH, porque no querías estar aquí, el lugar es muy deprimente pero lo más triste es que ellos no saben lo triste que estar ahí. Sin embargo se aprende mucho, muchísimo. Hola amor, te dije que regresarías, te lo dije. Uno no pierde nada con volverlo a intentar pero cada día siento que me falta más el aire y las lágrimas vuelven a salir pero con muchas más ganas. No sé si Dios quiere que estemos juntos o es simple capricho tuyo y mío. Perdóname, yo no pretendo hacerte daño, no sé vivir con este engaño.

Querido Noviembre: Tapalpa es muy bonito, me encanta pueblear porque siempre desconectas a tu cerebro del mundo cotidiano y estableces una conexión muy padre con tu alma, pero la compañía fue la equivocada, no disfruté tanto el viaje como debería, fue horrible. Y no aprendo, no aprendo, vuelvo a tropezar con la misma piedra una y mil veces. Ya estoy cansada, mi cerebro ya no quiere estudiar y el semestre ya casi se acaba.

Querido Diciembre: Dios me demuestra una vez más que los milagros existen y lo que lo único que siempre tengo que hacer es confiar en él. He terminado dos años y medio de mi carrera, lo que quiere decir que sólo me faltan tres semestres para graduarme y ahora si me dio miedo. Estar en mi hogar es fenomenal, todos me quieren y me consienten mucho. Tengo muchos más proyectos en puerta para compartir con todos ustedes. Las placas tomadas en la torre médica indican que posiblemente tendrán que operarme de nuevo pero esta vez siento menos miedo. He aprendido que todo lo que Dios me ponga en puerta lo puedo superar con sólo creer en él y eso haré. Mis manos frías y mi corazón de pollo están listos para saltar la siguiente página con mucho más amor, té, compañía y poesía.

«Una persona no llega a darte lo que te falta, sino a llenarte de lo que ya tienes».

Deja un comentario