
Necesito saber que vale la pena haber dicho que «Sí», porque espero que nunca lo conviertas en un «No». Necesito saber que vale la pena la distancia, los kilómetros, porque espero que tú me hagas sentir cerca. Necesito saber que vale la pena las llamadas, porque espero necesites de mi voz. Necesito saber que vale la pena los «te extraño», porque espero que tú me extrañes más. Necesito saber que vale la pena los abrazos, porque espero que nunca me sueltes. Necesito saber que vale la pena los «te quiero», porque espero que tú me quieras más. Necesito sentir que vale la pena los besos, porque espero tú necesites de mi esencia. Necesito saber que vale la pena las molestias y discusiones, porque espero sean motivo de que nos importa ser mejores personas. Necesito saber que vale la pena los días que me sienta insegura, porque espero que tú estés seguro. Necesito saber que vale la pena los días en que la soledad me invade, porque espero tú encuentres la forma de hacerme compañía. Necesito saber que vale la pena los mensajes de «buenos días», porque espero tú hagas que mi día sea bueno. Necesito saber que vale la pena los textos de «buenas noches», porque espero que sueñes conmigo. Necesito saber que vale la pena mis lágrimas, porque espero que tú las conviertas en sonrisas. Necesito saber que vale la pena mis locuras, porque espero que tú estés loco por mí. Necesito saber que vale la pena los días que me sienta abrumada, ocupada, porque espero que tú me des mi espacio. Necesito saber que vale la pena las miradas, porque espero que te pierdas en ellas. Necesito saber que vale la pena querer, porque espero que tú me enseñes a amar. Necesito saber que vale la pena el tiempo a tu lado, porque espero que estés consciente de que el tiempo nunca regresa.
«Necesito que me hagas sentir que vale la pena estar contigo».
